domingo, 27 de abril de 2014

LA LLAVE QUE ABRE LOS LIBROS

De pequeño siempre pensé que eso de leer era un “tostón”. Nos obligaban a leer libros que me parecían discurrir demasiado lentos. La energía que se tiene de niños demanda en ocasiones finales rápidos.
Cuando somos más que jóvenes la paciencia se nos escapa entre las manos.

Sin embargo, es curioso cómo según pasan los años, los intereses van cambiando e incluso en ciertos aspectos se va reduciendo la velocidad de nuestras vidas. Este hecho me ha pasado con dos cosas; una la comida, ahora adoro a esas verduras que de pequeño odiaba más que a Freddy Krugger. La segunda es la lectura, ahora disfruto leyendo, valoro una buena historia y la saboreo incluso evitando llegar a las últimas páginas.

Hoy en día, nuestros alumnos, niños e hijos son los que son y tienen su propio contexto. Ahora más que nunca viven en el mundo de la imagen, de lo virtual, en el que todo es instantáneo. A veces incluso lo tienen todo tan a mano que les embota, impidiéndoles pensar un poco más de lo normal.
Este hecho sin duda, lo vivo día a día en mi biblioteca. Los niños se han vuelto cómodos, no quieren tener que leer durante horas para saber algo que según ellos podrían conocer con darle a una simple tecla de ordenador.
Su interés se centra en la imagen, en lo llamativo, en lo que les entra por los ojos.

Los intereses y las necesidades, nos guste o no, han cambiado. Y aquí es donde entramos en juego los famosos adultos. Nosotros somos los magos que tenemos la varita que puede hacer despertar en nuestros alumnos e hijos el interés por saber que hay más allá de una simple imagen.
Según están los tiempos necesitamos ser ávidos comerciantes y vender de la mejor manera posible, ese producto tan fascinante como es la lectura.



La experiencia nos dice que en los libros está el conocimiento, la historia, la ciencia e incluso otra manera de diversión. Ahora sólo falta que sepamos darles a nuestros pequeños la llave adecuada para que consigan abrir esos libros que al menos en el caso de mi colegio están todavía cerrados.